VECINAS Y VECINOS DE INDEPENDENCIA REACTIVAN LA MEMORIA LOCAL DEL BARRIO APRENDIENDO SOBRE PATRIMONIO

La Junta de Vecinos N°3 de Independencia se llenó de recuerdos, fotografías y cálidas conversaciones. Con la guía del área de Patrimonio de Independencia Cultural, pudieron reconectar con el territorio y resignificar el valor de lo cotidiano.

Durante cinco lunes consecutivos, entre el 23 de junio y el 21 de julio, vecinas y vecinos de Independencia se reunieron en la Junta de Vecinos N°3, ubicada en Freirina 1908, para participar en jornadas de activación comunitarias en torno al patrimonio local.

Coordinadas por el área de Patrimonio de Independencia Cultural, junto a la colaboración de la junta vecinal y la Organización de Vecinos Población Vivaceta Norte & Sur, estas sesiones impulsaron un diálogo comunitario sobre la memoria.

Con la guía «Conociendo y construyendo nuestro patrimonio» como eje central, los encuentros permitieron que las y los asistentes identificaran distintos elementos relacionados al patrimonio personal y local de la comuna.

“Hicimos líneas de tiempo, construimos, reconstruimos las emociones de los vecinos con su relación con el territorio, hechos recientes y también algunos tan antiguos como la conformación de la población”, indicó Silvana Núñez, mediadora del área de Patrimonio, quien estuvo a cargo de la coordinación de las sesiones.

Complementando el trabajo realizado con la guía, se realizó un taller práctico de conservación y restauración de documentos fotográficos, impartido por Consuelo Gattavara. En este espacio, vecinas y vecinos conocieron parte de la historia de la fotografía, la composición del mismo archivo y las mejores formas de conservarlo en sus hogares para minimizar el deterioro.

Para explicar la relevancia de la preservación de los archivos fotográficos, Consuelo comentó que estos “tienen un valor no solo intrínseco en cuanto al desarrollo técnico y matérico, sino que también es una fuente diversa de información tanto de su contenedor como de lo que contiene”.  Siendo así “una fuente de información histórica, artística, cultural”, además de “un sinfín de otros valores que nosotros podemos encontrar en una sola foto”.

Con un ambiente distendido, amable y colaborativo, cada participante del taller pudo fabricar sus propias carpetas de conservación de fotografías, trabajando con archivos personales.

“Nos ha permitido poder darle valor al entorno del barrio”, señaló Eduardo Rabanal, vecino de la comuna y participante de las jornadas de activación patrimonial. Sobre el trabajo realizado bajo la tutoría de Consuelo, dijo que “en el fondo es guardar memoria a futuro con un trabajo práctico que a mí me va a servir mucho porque yo tengo muchísimas fotografías”.

Sus apreciaciones generales de las jornadas concluyen que “de repente pasa que por estar constantemente viendo lo mismo, no le damos el valor a lo que tenemos a mano y que en el fondo marca un poco nuestro entorno, nuestro lugar seguro”.

Esta obra está bajo una Licencia Creative CommonsAtribución-NoComercial-Compartir Igual 4.0 Internacional